Alberto Montt y Francisco Javier Olea son dos diseñadores que, según ellos mismos afirman, partieron “al revés: probando en lo digital para llegar al papel”.
“Nuestro camino hacia lo digital ha sido bastante espontáneo, que se fue dando en busca de espacios para mostrar lo que estábamos haciendo”, dijo Alberto en su amena presentación.

Montt y Olea, en Blogpower 2009.
“Hace 12 años que trabajamos haciendo monitos para revistas. Optamos por la ilustración como un medio de vida”, se definieron, quienes se asocian en su propia productora.
“Candyfunto es una cajita de arena donde vamos experimentando nuestras ideas. La idea era juntarnos, pasarla bien y compartir ideas. Las mejores salen con un café o una cerveza”, contaron.
Montt, tiene su blog Dosisdiarias.com, que según él, se convirtió “en mi recreo del día, donde subo la primera idea idiota que se me viene a la cabeza. No tenía una intención humorística, sino que era mi espacio sólo para expresar mis ideas”.
“Si me dieran a escoger entre la web y los libros, yo me quedo con internet. Pese a ello, creo que el libro no va a desaparecer en un corto plazo”, dijo Montt.
Olea, que trabaja en El Mercurio, creó Capítulo Treintaytres”, un proyecto con Paloma Valdivia, que vive en España. “Decidimos hacer algo para mantener el contacto. Cada uno creaba una historia y después la complementábamos”, explicaron.
El papel, al fin
Una vez que se cerrara su blog, temieron que su trabajo se perdiera. “Por eso dedicimos dejar un ‘legado’ en el papel”, dijo Olea.
Con los dos sitios armaron un proyecto, con una pequeña recopilación de ilustraciones, con libros pequeños. “Los blogs nos sirven para ir testeando y ver cómo lo recibe la gente”, comentaron
“Invertimos 500 mil pesos cada uno y ojalá recuperáramos la plata. Si no, es parte del rock. Hicimos varios libros como ‘Dosis diarias’, ‘Capitulo Treintaytres’ y ‘Por viaje vendo’, cuando se nos abrió el apetito de crear una editorial. Pero nos fue mal”, relataron.
De todas maneras, empezaron las entrevistas en las revistas, lo que generó que se vendieran los libros y aumentaran las visitas al online. Después, reeditaron los libros.
“Ahora tenemos un nuevo proyecto, ‘El manual del insoportable’, que partió de la web y es un libro de autoayuda”, finalizaron.










