
Carolina dicta su Taller en Telefónica; la acompaña Paulo Saavedra en los mandos técnicos (Foto: Patricio Astorga).
Aunque habíamos leído sobre Carolina, hasta el momento no habíamos tenido la oportunidad de escucharla en persona.
Mientras escribo esto, ella está dictando el taller sobre blogs en el salón del Piso 31 del Edficio Telefónica y realmente es entretenida. Habla muy rápido y de la misma manera van saliendo las anécdotas y relatos, matizadas con mucho humor.
Junto con mostrar su trabajo, está mostrando ejemplos de sitios y la forma en que ellos están ofreciendo la información a quienes están presentes. Pone mucho énfasis en la forma de escribir y en la calidad que se debe tener al hacerlo, ya que es la única forma de “enganchar” a quien llega a leerlos.
En la sala hay alrededor de 100 personas que van siguiendo con atención su presentación, la mayoría de ellos estudiantes de periodismo de diferentes universidades.
Lamentablemente no tenemos su presentación, porque en realidad se trata de una conversación “en vivo“, hilvanada a través de los blogs de ejemplo que va mostrando a medida que avanza el taller. Sin embargo, sí podemos contar algunos de los que ella encuentra interesantes, tanto por su redacción por lo que la temática que abordan:
Carolina hace la diferencia entre los blogs informativos y los lúdicos; de los primeros destaca que es importante que cuenten con títulos que hagan referencia al tema que tratan para facilitar el acceso a quienes desconocen su existencia.
Los segundos, en cambio, permiten tratar cualquier tipo de temas y sólo mediante su creatividad logran llegar a los lectores que los van conociendo por la calidad de sus contenidos. De ellos, destaca la importancia de que cuenten con una buena “bajada” o slogan. Por ejemplo en el caso de “Pájaro en mano“, su lema es “la vida con príncipe azul” y se refiere a que es la historia de una mujer casada; de hecho eso se complementa con la frase “Basta de blogs de ingratas minas solas. ¡Estar felizmente en pareja es mucho peor!”.
Acto seguido cuenta la manera en que ha desarrollado sus proyectos como Ciega a Citas, Bestiaria y otros, explicando la manera de desarrollarlas. En cada caso, plantea que lo central es comenzar la estructura que permite entender de qué manera se debe abordar el desarrollo posterior; en este sentido, la estructura permite tener las secciones que se incluirán e ir trabajando en cada una de ellas posteriormente.
Estructura de cada Post
El lector de papel es diferente al de Internet, sostiene Carolina. Explica que cuando alguien compra un libro, se obliga a sí mismo a seguirlo hasta el final; en cambio el de Internet muchas veces lee mientras hace otras cosas, como hablar con la novia, esconderse del jefe y simular que trabaja (todos ríen). Por lo mismo, es imprescindible escribir para capturar la atención.
“El lector de Internet es mucho más parecido al televidente que al lector de libros”, dice. En el libro de a poco se cuenta la historia; en el blog es al revés, porque lo más importante “viene en el reglón 1 y si no está allí, el lector se fue”, explica.
Carolina señala que el primer párrafo es muy relevante. Y para ejemplificarlo, lee el primer párrafo del cuento Cenicienta de Charles Perrault y señala que allí se encuentra el marco de la historia la historia; sin embargo, si ese relato fuera un blog no podría ser igual y debería tener al principio el suceso más relevante para capturar al lector. Es decir, hacerlo más parecido a las películas donde la primera acción obliga a quedarse a ver cómo se resuelve el problema que se presenta en la primera escena.
Otro tema al que se refiere es a la plantilla que se usa para el blog: todo debe estar al servicio del contenido. De éste dice que es como la vedette de un teatro, porque es la más importante y todos los demás en el escenario son secundarios.
Como buen ejemplo de plantilla muestra el blog de Orsai, porque el contenido es lo central y no hay nada que distraiga la atención de quien lee; otro que presenta es “Algunas verdades” que tiene muy buen contenido, pero no tiene ningún elemento adicional que ayude a entenderlo al carecer de fecha, mail de contacto u otro elemento de apoyo.
Carolina finaliza explicando la importancia de que desde el inicio de un blog se tenga en cuenta el marketing, vale decir, tener en cuenta cómo ofrecer el contenido y además, cómo impulsar la interacción. Agrega que la única diferencia con un medio físico, es la posibilidad de conversar con el autor y recibir su respuesta. En su caso, participa mucho con sus comentaristas e intenta conocerlos, integrándose a la comunidad que está en torno al blog. “Mientras más estés presente en los comentarios, la gente más comenta”, sentencia.
El taller termina con la ronda de preguntas.
Ante la consulta de si es adecuado “cortar y pegar” para tener contenidos en un blog, señala que lo interesante es el “encuadre” que hace el autor de la realidad, porque la selección de material que haga también es su mérito.
Otra pregunta es si responde de manera diferente a cada blog que escribe. Señala que sí, porque debe ser coherente con la imagen que proyecta en el blog, porque los comentarios son parte del contenido.
Le consultan con cuál carácter de los que ha escrito en su blog (Bestiaria, La Peleadora, Ciega a Citas) se identifica más y responde que tiene un poco de todas: “tengo la mecha corta, exploto rápido”, dice entre risas.
Otra pregunta se refiere a los comentarios de sus sitios y cómo los atiende, ya que son muchos y varios de ellos agresivos o fuera del tema del post. Carolina explica que trabaja en su casa y cada cierto tiempo está mirando lo que se comenta, por lo que siempre está enterada de lo que se está escribiendo. Ella cree en moderar los comentarios, pero dice que cree en la libertad de expresión pero que ésta debe ejercerse adecuadamente: “el que viene se integra al estilo que tiene (el blog) o que se vaya”, dice.
El Taller termina con un aplauso y con varios de los integrantes al lado de Carolina, comentando la presentación. Mañana en BlogPower, los asistentes también se encontrarán con el humor y la agudeza de Carolina. ¡Hasta entonces!